Imagínate que eres una de las miles de personas que viven en Madrid pagando un alquiler tradicional, por distintas razones: viniste a la ciudad a trabajar, te independizaste, estás estudiando o te acabas de mudar al país.

Todos los meses, pagas una cantidad significativa como alquiler, pero… ¿a dónde se va ese dinero? Pues a fondo perdido. Para el propietario puede significar una ganancia, pero podemos asegurarte que en tus finanzas, no representa ningún tipo de retorno a futuro.

 

Siguiendo este planteamiento es prácticamente imposible ahorrar lo necesario para acceder a una hipoteca tradicional, por eso consideramos inaceptable dejar a los millennials sin esa seguridad para su futuro, que es lo que representa ser propietario de una vivienda, y así fue como nos pusimos a estudiar posibles soluciones.

El alquiler con opción a compra ya existía, pero decidimos inventar el #SmartHousing que permite a nuestros clientes comprar su casa de una forma rápida, sencilla y flexible.

Nuestros #SmartHousers sólo deben aportar una pequeña cantidad de dinero para la entrada (aproximadamente un 5% del valor de la propiedad), y en ese momento ya pueden mudarse y comenzar a disfrutar de su vivienda. Mes a mes mediante el alquiler, conseguirán ahorrar hasta el 20% de la entrada, que es lo que necesitan para poder convertirse en propietarios.

 

¿Es más rentable comprar con una hipoteca directamente si voy a estar un largo periodo de tiempo? 

¡Claro que sí! Es mucho más factible esa opción pero lamentablemente no es una realidad para todos porque para acceder a la hipoteca de una propiedad con valor de 200.000 debes tener ahorrado el 30% del valor de la misma, para la entrada y demás gastos relacionados a la compra, es decir, que prácticamente debes tener 60.000 euros en liquidez y siendo sinceros… ¿Qué porcentaje de la población cuenta con esos ahorros?

En Libeen, nos encargamos de ayudar a ahorrar a todas esas personas que han dejado de soñar en ser propietarios porque lo ven imposible. Aseguramos a nuestros #SmartHousers que en un periodo máximo de 5 años habrán ahorrado lo necesario para poder acceder a una hipoteca tradicional, sin darse cuenta y mientras que disfrutan de su propiedad. 

 ¿La mejor parte?

¡No sacrificas tu economía ni tu estilo de vida!